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Crece la preocupación de los farmacéuticos por el posible avance de Farmacity en la Provincia

Afirman que una farmacia no es un comercio sino un servicio a la salud pública, regido por el profesional farmacéutico, responsable directo de lo que suceda en ella. “Lo único que les interesa es la parte económica”, atacan desde el Colegio de Farmacéuticos.

Farmacity sigue avanzando en su intención de asentarse en la provincia de Buenos Aires y, la semana pasada, dio un paso más en esa misión ante recientes decisiones en el juicio que actualmente tramita ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Es que un dictamen firmado por la procuradora de la Corte Suprema, Laura Monti, afirmó que la ley provincial 10.606, que regula el funcionamiento de las farmacias, es inconstitucional y propone revocar los fallos anteriores, que fueron desfavorables para la empresa Farmacity. Esto en caso de confirmarse le permitiría a dicha empresa instalarse finalmente en la nuestra provincia.

Vale mencionar que el dictamen no es vinculante: es decir, los jueces de la Corte pueden resolver de otra forma, pero se trata de un antecedente importante para la empresa. Por eso, la señal de alerta en el ámbito farmacéutico creció y los profesionales locales endurecieron su posición ante esta situación.

En ese sentido, Atilio Villani, presidente del Colegio de Farmacéuticos delegación Junín, al ser entrevistado por Democracia, atacó la posibilidad de que la hipotética instalación de Farmacity perjudicaría las farmacias en pueblos y barrios.

“Nosotros no nos oponemos a que se instalen farmacias pero el tema ahora es que quieren cambiar la ley, trayendo problemas sanitarios, al no respetarse los artículos que quieren modificar, principalmente el referido a la propiedad, la densidad poblacional y la distancia”, aclaró el profesional.

Con relación a la apertura de Farmacity las 24 horas, Villani indicó que si bien “la mayoría de los casos están hasta las 24 horas y no cumplen con los turnos, no están regulados por el Colegio de Farmacéuticos. Lo único que les interesa es la parte económica, no el aspecto sanitario. Es una entidad aparte”, acotó.

A la pregunta si había algún rumor de que esta cadena comercial pusiera un local en Junín, el entrevistado dijo que hacía uno o dos años atrás hubo comentarios de que iban a poner una perfumería conocida como Simplicity, pero no Farmacity. “Hoy puede ser que si se logra modificar la ley 10.606, sea muy factible que Junín, Pergamino y ciudades de esa dimensión estén en la mira de esta cadena comercial”, opinó.

Riesgo sanitario

Otro de los profesionales consultados por este diario fue el farmacéutico Edgardo Martínez, quien aclaró que su posición no quiere expresar temor por la competencia de Farmacity. 

“No tememos miedo a la competencia si entrara al mercado como dice la ley 10.606”, indicó. “Esta ley, con un corte netamente sanitario, es avalada por la Organización Mundial de la Salud, por la Federación Internacional Farmacéutica y desde 1987 por todos los gobiernos que pasaron por la provincia de Buenos Aires, que fueron mejorando a esta norma para que los ciudadanos tuvieran un mejor servicio”, destacó.

“La propiedad de una farmacia no puede ser de una sociedad anónima. Tiene que ser una persona física, un farmacéutico, que es el propietario y responsable de lo que ocurra dentro de ese servicio de salud pública”, afirmó el profesional.

“Las farmacias van a tener que cerrar y en cambio van a tener farmacias polirubros o farmashopping con góndolas ofreciéndoles papas fritas, masitas, electrodomésticos, influyendo también sobre el comercio del lugar. Lo que trajeron estas farmacias donde se instalaron fue un desastre sanitario. Por cada Farmacity que se instaló en Capital, cerraron diez farmacias”, apuntó.

Manifestó que este tipo de farmacias en cadena no iban a instalarse en localidades pequeñas o en barrios sino en los centros comerciales, porque “para ellos el medicamento es un negocio y quieren imponer el monopolio”.

Cuestión de salud

En la misma línea, la farmacéutica Sandra Chiesa destacó la actual legislación provincial, que se mantiene vigente. “Nosotros protegemos mucho la ley 10.606 para que nuestra profesión no deje de estar dedicada a la salud y no a la venta de medicamentos por sí solo. En otros países donde está Farmacity el negocio es la venta no la dispensa, y al farmacéutico nunca lo vas encontrar en el mostrador”, explicó Chiesa.

“Si entra Farmacity a Junín, los farmacéuticos perdemos. Nosotros tenemos nuestro lugar, según la cantidad de habitantes, por una ley. Estamos obligados a hacer turnos, a dispensar medicamentos y a tener las 8 horas habilitadas porque es un bien social. Esta ley nos obliga a tener gente idónea, estar nosotros en el mostrador y asesorar a la persona que acude a la farmacia porque necesita un fármaco”, dijo.

“Queremos que la farmacia tenga un rol sanitario y no un comercio más. Si Farmacity acudió a una instancia judicial tan alta es porque antes nunca logró modificar la ley, porque nadie la quiere cambiar, nadie la revocó y todos la protegen. El tema es que está Mario Quintana, que tiene ahora todo el poder político y quiere modificar la ley para que ingrese a la Provincia, y entonces cualquier cadena comercial podría abrir farmacias”, manifestó Chiesa.

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