• cielo claro
    25 de Mayo de 2018
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Escándalo en el reparto de viandas: renunció una consejera escolar

La foto de una camioneta cargada con tuppers con comida desató la tensión en la ciudad. Martina Alí dejó su cargo tras conocerse que su pareja repartía las meriendas en escuelas, según denuncia la oposición, de manera irregular.

El programa de entrega de desayunos y meriendas a 3500 alumnos de escuelas estatales de Chacabuco generó tensión en la ciudad. Una vecina tomó una foto de una camioneta cargada con tuppers llenos de sándwiches en la caja del vehículo, a las 23, a la intemperie, sin cúpula ni protección alguna. 

Al conocerse la denuncia, la oposición reaccionó de inmediato y no tardó en realizar el pedido de informes en el Concejo Deliberante al Consejo Escolar. 

Mientras tanto, la consejera Martina Alí y pareja del repartidor de viandas, dejó su cargo argumentando “temas personales”. 

En diálogo con Democracia, Javier Estévez, presidente del bloque de concejales PJ-FpV, brindó detalles de las repercusiones que generó el hecho.

- ¿Cuándo recibieron las primeras denuncias por alimentos en mal estado?

- Hace unos veinte días nosotros empezamos a recibir quejas de padres que nos decían que los desayunos o meriendas no llegaban en buenas condiciones a las escuelas. Entonces presentamos un pedido de informes al Consejo Escolar, que ingresó el pasado miércoles por la noche. Al respecto, los consejeros escolares salieron a decir públicamente que los opositores veíamos todo mal, que no era así, que ellos no recibían quejas de ninguna directora. En ese trajín una directora nos trajo una copia de una exposición que hizo el 26 de marzo, donde decía que la leche había llegado cortada, ahí nos dimos cuenta de que los consejeros habían ocultado esa información.

- ¿Quién es el responsable de la camioneta cargada con tuppers?

- Hace algunos días se difundió la foto de esta camioneta que estaba cargada con tuppers llenos de sándwiches. La imagen fue tomada a las 23, las viandas estaban en la caja de una camioneta sin cúpula, totalmente a la intemperie y serían entregadas al otro día en las escuelas. Cuando empezamos a preguntar por esta situación supimos que el titular de la camioneta es Miguel Rojas, un subcontratado por el proveedor que había contratado el Consejo Escolar y que es la pareja de la consejera escolar Martina Alí, que luego renunció por “motivos personales”.

- ¿Cómo se desarrolla el control del reparto de viandas? 

- El miércoles se aprobaron los pedidos de informes y ahora el Consejo Escolar deberá responder preguntas como esa. Supuestamente se contrataron a tres proveedores pero que no cuentan con la logística necesaria para repartir a todos los colegios, por eso ellos subcontrataron a otros proveedores y de eso necesitamos datos, porque no es una maniobra transparente. Estas personas subcontratadas no contarían con el control bromatológico correspondiente porque queda claro que no está apta para el reparto una camioneta sin cúpula ni refrigeración, cortaron la cadena de frío de los alimentos. A su vez, la directora de Bromatología del municipio es la mujer del presidente del Consejo Escolar, entonces advertimos que hay toda una cuestión de controles.

- La comida de los chicos genera mucha sensibilidad entre los vecinos...

- Todo este escándalo generó fuerte repercusión en la sociedad, también por la cuestión ética y moral porque, claramente, no se puede contratar a un proveedor que no solo es la pareja de la consejera sino que no está en condiciones de repartir las viandas. El Consejo Escolar informó que a este proveedor se lo dio de baja, ahora tenemos que saber quiénes son los demás, cómo y dónde preparan las viandas, quién lleva a cada escuela, cuál es el móvil que lleva la mercadería, porque seguimos teniendo dudas. El Consejo Escolar entrega quince millones anuales a supermercadistas para llevar adelante este programa, ellos son quienes subcontrataron a quienes hoy llevan las viandas. Nosotros, en el pedido de informes, les preguntamos cómo hacen con los chicos con problemas alimenticios, celíacos y demás. Se han descompuesto. Pero el hecho más grave está en cómo reparten las viandas. No están habilitados para hacerlo y Bromatología no controla.

- ¿Ustedes consideran que es una buena iniciativa pero no está bien instrumentada?

- Claro, nosotros nunca criticamos el programa pero sí estas situaciones irregulares. Ya mismo deberían hacer una licitación pública, transparente, que se presenten los proveedores con requisitos claros, pero creemos que dos empresarios que tienen supermercados y una panadería, no sé si reúnen las condiciones para esto. Fue todo hecho a los apurones, muy desprolijo. Es mucho dinero disponible para hacerlo bien, entonces la instrumentación del programa tiene que ser óptima.

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