• cielo claro
    25 de Mayo de 2018
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Guillermo Dietrich: “No se viene un ajuste pero arreglar esto tiene costos para la gente que son inevitables”

El ministro de Transporte negó que la corrida cambiaria y recurrir al FMI afectará a la obra pública en marcha. La concesión quitada a Cristóbal López y su deuda denunciada. El futuro de los peajes sin operadores.

Guillermo Dietrich, ministro de Transporte, dialogó con María Julia Oliván por Radio Nacional y estas fueron sus apreciaciones más destacadas:

Sobre el FMI, la crisis y cómo afecta a la obra pública.

No se viene un ajuste. La reducción en obras no es un ajuste. Lo que nosotros estamos haciendo todo el tiempo es gastando mejor, es ponerle mayor ingenio y más herramientas a cómo nos financiamos. Nosotros ahora estamos el 17 de mayo (corregido por sus voceros, porque el ministro dijo junio) abriendo los segundos sobres para la adjudicación de 6 mil kilómetros de rutas, que se van a financiar con el sistema PPP. Recibimos 32 ofertas por 18 mil millones de dólares. Son cifras gigantes para que la gente tome dimensión de las cosas buenas que hay mientras tenemos algunos problemas, claramente.

Lo que sí es cierto es que todo el tiempo es que estamos mejorando en que contratamos y licitamos y vamos generando un ahorro muy grande en eso. Hoy una autopista la pagamos la mitad de lo que la pagaba el kirchnerismo. Lo que podría llegar a ser es que alguna obra que no haya comenzado, en vez de comenzar en septiembre de este año, empiece en julio del año que viene. Pero todas las máquinas que la gente ve hoy, van a seguir continuando su trabajo.

Cuando escucho lo del FMI lo primero que digo es que no tengan angustia. Todos somos argentinos y hemos vivido todas las crisis que hemos pasado y cualquiera de estas cosas nos puede tocar una fibra íntima. Tenemos todos muy presentes algunas crisis importantes que vivimos. Pero tengo la convicción de continuar en este proceso gradual de ir arreglando estos desbarajustes que nos dejó el gobierno anterior.

Lamentablemente arreglar eso puede tener costos para la gente que nos gustaría evitarlos pero son inevitables. Es cierto que Argentina es uno de los países que más expuesto frente a una situación como ésta y la oposición con su postura populista ante las tarifas agrava el riesgo que existe en el financiamiento. Tomamos esta medida que nos permite financiarnos más barato.

La realidad es que el mundo cambió, Brasil desde enero a la fecha tuvo una devaluación de más del 15%, si tomamos la nuestra es un 17%.

En la Argentina siempre tenemos una gran crisis y después preguntamos: ¿Qué hacemos? Acá hicimos lo contrario. Nos anticipamos. Acá no va a haber un ajuste. Acá va a seguir habiendo un proceso gradual, acompañando siempre a los más vulnerables.

Sobre el futuro de los peajes

Durante el kirchnerismo vos tenías una cabina con peajes, que cuando pagabas, lo que pagabas no alcanzaba para pagar el sueldo de esa persona.

Va a ver solo peajes en autopistas o en rutas seguras. Donde hay ruta doble mano convencional no va haber más peajes, que es algo que se viene reclamando hace mucho tiempo. En muchas de estas obras va a existir el peaje recién cuando la autopista esté terminada.

Todo lo que hacemos está en nuestro gradualismo. Hemos ido trabajando ahí con los representantes del sindicato del sector y vamos hacer un proceso gradual de pasar de cabinas manuales a de procesos automáticos en un plazo de cinco años. Y en este proceso se hará una reorganización en un sistema que va a generar mucho empleo para que la gente, paulatinamente, pase del peaje a otras actividades.

Los representantes del sector han ido entendiendo que hay un cambio tecnológico que lo podemos parar un poquito pero se viene. Es como seguir defendiendo el teléfono con el disquito.

Sobre la ruta primero adjudicada a Lázaro Báez y luego a Cristóbal López, durante el Gobierno de Cambiemos. Y sobre la deuda en peajes de Cristóbal.

La Ruta 3 la tenía adjudicada a Lázaro Báez para hacerla en 3000 millones de pesos. Avanzó poco y nada. Este proyecto viene desde hace 10 años adjudicado y nosotros lo relicitamos. La mejor oferta, paradójicamente, fue de una empresa de Cristóbal López, (se trata de la firma CPC) nosotros ya estando en el Gobierno, por la mitad de precio que la anterior.

La ganó y la realidad es que no nos generaba ninguna seguridad, para ser sinceros, pero su oferta era 300 millones de pesos menos que la segunda. Le consultamos a la justicia, porque ya las empresas de Cristóbal tenían problemas. La justicia dijo que sí y ahí ya no podíamos decir “no me gusta el que ganó”. Empezaron la obra con problemas y les pusimos multas.

Creo que hacía 12 años desde que Vialidad no pone una multa a una empresa constructora. En esta obra creo que pusimos multas por entre 10 y 20 millones de pesos. Y ya la cancelamos, estamos en proceso de cancelar este contrato en estos días. Luego se relicita, después de la veda invernal. Esperemos que en dos años tengamos esa ruta terminada.

A Cristóbal también le quitamos la concesión de la autopista Ezeiza-Cañuelas. Hay una obra en Comodoro que la terminó. Pero la empresa fue entrando en problemas financieros, no pagándole a la gente y no cumpliendo los contratos.

Pero sí ha habido casos de una gran evasión al fisco como el de esta autopista. Antes la tenía una empresa española, OHL, que invirtió cerca de 50 millones de dólares. En el kirchnerismo no le aumentaban la tarifa. Y le dijeron -gente que estaba en Vialidad, que algunos están presos y otros no tengo duda que lo van a estar porque ha sido una asociación ilícita para robarle a los argentinos lo que han hecho– a los españoles: “Mirá, no te vamos a subir nunca la tarifa. La única manera de que recuperes algo es vendiéndolo y se lo tenés que vender a Cristóbal López”. Y así lo hicieron, recuperando solo un 10% de lo que habían invertido. Y se fueron del país.

Esta semana, casualmente, volvieron y quieren participar nuevamente de obra pública. A Cristóbal López se la dieron y le aumentaron la tarifa al otro día. Pero un aporte que tienen que hacer todas las concesiones para construir rutas en este caso dejaron de hacerlo y nadie le dijo nada durante el kirchnerismo. Cuando llegamos nosotros debían 400 millones de pesos, que era un aporte similar al que no hacían de OilHicimos la denuncia penal, le sacamos la concesión y la estamos administrando nosotros, el estado a la autopista, ya empezamos hacer obras -que tampoco estaban haciendo- y entró dentro las PPP.

 

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