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Un ministro porteño quedó en medio de un escándalo por comer "el cuerpo de Cristo"

Enrique Avogadro estuvo en la inauguración de una instalación de arte en la que expusieron una torta con la forma de Jesús. El video que desató la polémica.

El ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro, quedó en el ojo de la tormenta después de que se viralizara su participación en la Feria de Arte Contemporáneo Argentina, FACA. En las imágenes que desataron el escándalo, el funcionario de Cambiemos come una porción de torta que estaba hecha con la forma del cuerpo de Cristo.

En el marco de la inauguración del evento, que se presentó en el Hipódromo de Palermo el pasado fin de semana, Avogadro asistió junto con Diego Radivoy, el director de Desarrollo Cultural y Creativo.

La instalación que provocó la polémica era de los artistas Pool y Marianela, quienes son conocidos por exponer obras similares en ciudades como Los Ángeles, en los Estados Unidos.

Después de que se viralizara el video en donde el ministro aparece sonriendo mientras come un pedazo de torta, los usuarios de las redes sociales salieron al cruce y criticaron su actitud. En especial, aquellos que consideraron que se trató de una falta de respeto para la comunidad cristiana.

Este medio se comunicó en reiteradas oportunidades para obtener su punto de vista, pero Avogadro decidió no hacer comentarios. Solo alcanzó a decir que estaba al tanto de las críticas.

Avogadro asumió como líder de la cartera de Cultura de la Ciudad tras su paso por el Ministerio de Cultura de la Nación, en donde fue el segundo del ministro Pablo Avelluto.

Quiénes son los artistas detrás de la obra

Pool y Marianela son una dupla artística disruptiva. Su última propuesta "Kidstianismo" propone a los espectadores observar la religión a través de la mirada de los niños millennials.

La torta de Jesús forma parte de esta iniciativa, que expone obras basadas en el arte bizantino, el lowbrowart y el arte pop. "Aporta el shock perceptivo generado por la multiplicidad de sensaciones derivadas de la cultura de masas, del mundo audiovisual y narrativo de la TV a color, los dibujos animados y el merchandising de las décadas de los 80 y 90", subrayan en su sitio oficial.

Para los artistas, los nenes no entienden las metáforas y naturaliza lo religioso como una parte más de su juego. Es por este motivo que no concibe la martirización del héroe, sino que quiere disfrutar con él. "Representan el cuerpo y la sangre de Cristo a su manera: comiendo un pastel y tomando chocolatada. Esa es su misa, su comunión, su sacramento, su eucaristía", agregan.