Es uno de los pergaminenses que más orgullo le dan a la ciudad, a tal punto que tuvo un reconocimiento como “pergaminense sobresaliente” en 2019 otorgado por el Concejo Deliberante. Además, el Museo del Deporte y el Círculo de Periodistas de la ciudad lo homenajearon en el Teatro Unión por su desempeño en el ámbito del básquet tanto a nivel local como nacional.
Fue jugador del club Obras Sanitarias de la Nación, y también hizo lo suyo en Gimnasia de Pergamino en la Liga Nacional. Además de participar de la Selección Provincial y Nacional Mayor. Una trayectoria deportiva llena de hitos importantes y trabajo en equipo.
¿Cómo fue su infancia y que recuerda de ella?
De niño a la edad de 4 años comencé a practicar básquet en el Club Comunicaciones con el profesor Basilio Gonzáles quien fue mi guía hasta los 17 años.
Cuando tenía 12 años, junto a mis amigos de toda la vida, comenzamos el camino a la selección de Pergamino. Fue un inicio lleno de esfuerzo y compañerismo, que nos llevó a ganar el campeonato provincial en 1977. A partir de ese logro, nuestro equipo formó la base para los campeones argentinos de esa época. Además, tuve el honor de integrar la selección argentina de juveniles, donde obtuvimos el título sudamericano, lo que nos permitió clasificar para jugar el mundial. En ese torneo alcanzamos algo increíble: ganamos la medalla de bronce.
¿Qué recuerda de su trayectoria deportiva?
En ese mismo año, tuve el honor de formar parte de la selección argentina de mayores, donde logramos la clasificación a los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 durante un torneo celebrado en Puerto Rico. Sin embargo, a pesar de este gran logro deportivo, Argentina no pudo participar en las Olimpiadas debido a que, en plena dictadura, nuestro país se unió al boicot liderado por Estados Unidos contra Rusia.
A los 17 años, dejé 'Comu' para unirme a Obras Sanitarias, donde tuve el privilegio de disputar dos mundiales de clubes, una experiencia única e inolvidable. Luego, a los 20 años, pasé a Ferro Carril Oeste, equipo con el que alcanzamos un hito importante al consagrarnos campeones sudamericanos. Posteriormente, continué mi carrera en San Miguel, donde participé en el Torneo Metropolitano A, acumulando más experiencia en el básquet de alto nivel. En 1985, me incorporé a Peñarol de Mar del Plata para competir en la Liga Nacional, marcando otro capítulo significativo en mi trayectoria. Finalmente, en 1987, regresé a mi tierra al unirme a Gimnasia de Pergamino para disputar la Liga Nacional, cerrando así un ciclo muy especial de mi carrera como jugador
¿Cómo es su presente?
Actualmente, trabajo en la municipalidad donde me desempeño en el área de servicios eléctricos junto a mis dos compañeros, Joni y Braian. Disfruto mucho de mi trabajo, pero también siento un gran deseo de compartir mi experiencia en el básquet con las nuevas generaciones. Me encantaría tener la oportunidad de enseñar a los jóvenes a jugar y transmitirles no solo las habilidades técnicas, sino también los valores que este deporte puede inculcar, como el trabajo en equipo, la disciplina y la pasión por lo que hacemos.
¿Cuál fue el mejor y el peor momento de su vida?
El Mejor momento fue haber salido tercero en el mundo delante de potencias como Rusia, Italia, Yugoslavia o Francia. Mi peor momento no lo tengo en cuenta dado que valoro mucho la amistad y tengo los mejores amigos que se pueden tener.
Si todavía no recibís las noticias de PRIMERA PLANA en tu celular, hacé click en el siguiente enlace https://bit.ly/3ndYMzJ y pasarás a formar parte de nuestra base de datos para estar informado con todo lo que pasa en la ciudad y la región.