Columna de opinión
La cultura y el poder
Por Enrique Illia
06 de Mayo de 2026 | Primera Plana
La cultura formatea las sociedades, establece los valores, los códigos, los mecanismos de convivencia y todas las formas de expresión de los distintos sectores y actores que se desarrollan en la sociedad, refleja que se considera aceptable, son acuerdos no escritos.
Si se ataca la cultura se ataca el tejido que sostiene la sociedad.
Hoy la cultura desde lo discursivo y con las herramientas de la comunicación se está fomentando el odio, lo anti, la violencia, la discriminación. Estmos condicionados por la pantalla y el teclado del celular, nos han estudiado en detalle, las plataformas conocen nuestras formas de sentir actuar y pensar, por medio del procesamiento de los datos que nosotros brindamos al usar las redes, ellos conocen de nosotros más que nosotros mismos, saben que elegimos lo rápido, no intercambiamos opiniones ni puntos de vista, nuestra opinión y la de cualquiera dura segundos, se pasa de una imagen a otra, a otro relato a otro tema, no se tiene en cuenta lo elaborado ni lo hecho por otro, parece que c/u esta esperando la aprobación de lo publicado, como si se tratara de la aceptación o ser tenido en cuenta (son aspectos de esta nueva cultura, la de la yema de los dedos).
Cuando desde el poder se quiere imponer un nuevo orden, lo común, lo básico, lo que se puede acordar para mejorar, no es valorado con la importancia que tiene, se produce una disociación, el poder avanza con sus nuevas categorias destruyendo lo conocido y en los sectores atacados en lugar de analizar como defender los equilibrios y la integración de la sociedad, por diferencias en la interpretación de los hechos, se recurre a respuestas individuales que enlentecen la construcción colectiva.
Este bombardeo de lo simultaneo satura la atención se tiende a no fijar, a no recordar, a ignorar, nos lleva a aislarnos a ser autoreferenciales, cada uno en su burbuja.
Esto de lo digital es una trampa, reemplazamos la lectura por el video, enviamos un msm apretando una tecla, no escribimos con lapicera y papel, miramos pero no vemos, oimos sin escuchar, muchas veces no leemos, hablamos pero no decimos, construimos un podio en el que se destaca lo breve, la imagen de impacto, el video llamativo, no el contenido, no los argumentos, no los fundamentos.
Tenemos que tomar distancia de este sin sentido, revalorizar el diálogo honesto, ocupar el vacio conceptual.
Buscar y encontrar una síntesis, con los recursos disponibles para no entregar lo más importante que tiene una sociedad, su cultura, su dignidad, el respeto a poder ser y realizarse, el futuro, la mejor calidad de vida posible para todos.
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