Columna de opinión
El Teatro San MartÃn y el valor de invertir en el futuro, aun en tiempos de crisis
31 de Julio de 2026 | Carlos Elizalde
La reapertura del Teatro San Martín de Pergamino, prevista para el 7 de agosto, abre un debate tan legítimo como necesario. En un contexto económico complejo, con familias que ajustan sus gastos y administraciones públicas obligadas a priorizar recursos, la pregunta surge casi naturalmente: ¿era este el momento para terminar una obra de semejante magnitud?
No existe una única respuesta. Pero sí existe una mirada que trasciende la coyuntura.
Las obras públicas no deberían evaluarse únicamente por el costo que representan el día de su inauguración, sino por el valor que aportan durante las décadas siguientes. La historia demuestra que muchas de las decisiones que hoy forman parte del orgullo de una ciudad también fueron cuestionadas cuando se llevaron adelante.
El Teatro San Martín es parte de esa historia. Inaugurado como cine teatro el 3 de enero de 1958, fue durante décadas el mayor espacio cultural de la región. Su cierre, en 2001, significó mucho más que el apagado de un escenario: simbolizó la pérdida de uno de los grandes puntos de encuentro de la comunidad.
La compra del edificio por parte del Municipio en 2005 fue el primer paso para rescatar ese patrimonio. Luego llegaron el concurso nacional de proyectos, los trabajos de restauración y una larga sucesión de etapas que, por distintas razones, extendieron la obra durante casi dos décadas. Esa demora terminó produciendo un fenómeno curioso: la sociedad dejó de percibir la dimensión de la inversión y comenzó a ver únicamente una obra que parecía no terminar nunca.
Fue el intendente Javier Martínez quien asumió la decisión política de concluirla en 2026, recurriendo a todas las herramientas de financiamiento disponibles para hacerlo posible.
Muchas de las grandes realizaciones de Pergamino fueron posibles gracias a la Fundación Centro Regional Universitario Pergamino (CRUP), una institución sin fines de lucro nacida del trabajo conjunto entre el Municipio y numerosas entidades de la comunidad. Con ese espíritu se hicieron realidad proyectos que hoy parecen naturales para los pergaminenses: el primer edificio de la UNNOBA, la puesta en valor de la Biblioteca Menéndez, la compra del histórico Edificio Matilde, realizada conjuntamente entre el CRUP y la Cámara de Confeccionistas de Pergamino, y la recuperación del área ferroviaria que permitió el desarrollo de la Escuela Municipal de Bellas Artes y del MuMBA. Todas esas iniciativas, en su momento, también generaron dudas y críticas. Sin embargo, el paso del tiempo terminó incorporándolas al patrimonio material y simbólico de la ciudad.
Por eso, la discusión sobre el Teatro San Martín no debería agotarse en la cifra de su inversión. La verdadera cuestión es otra: ¿qué ciudad queremos construir cuando atravesamos tiempos difíciles?
Porque una comunidad que solo invierte cuando la economía acompaña probablemente postergue indefinidamente sus grandes proyectos. En cambio, una ciudad que logra concluir obras estratégicas aun en escenarios adversos demuestra que piensa más allá de la urgencia cotidiana.
Claro que ninguna obra pública se justifica únicamente por haber sido inaugurada.
La legitimidad del Teatro San Martín comenzará a construirse el día después del corte de cintas. Cuando sus butacas vuelvan a ocuparse, cuando los artistas locales encuentren un escenario, cuando las escuelas lo incorporen a su vida cultural y cuando los ciudadanos vuelvan a sentir que ese espacio también les pertenece.
Poner al Teatro San Martín otra vez en el centro de la agenda de Pergamino es, en definitiva, un acto de ciudadanía. Recuperar un edificio histórico significa recuperar una parte de la memoria colectiva.
Ahora resta saber si los ciudadanos de Pergamino responderán con el mismo compromiso con el que la ciudad decidió recuperarlo.
Porque los edificios pueden restaurarse con recursos públicos. Su verdadero valor, en cambio, solo puede construirlo una ciudadanía que los haga vivir. Un teatro no se completa cuando finaliza una obra; se completa cuando la sociedad lo incorpora a su vida cotidiana y lo convierte, una vez más, en un lugar de encuentro, de cultura y de identidad.
Si todavía no recibís las notificaciones de PRIMERA PLANA, mandanos un Whatsapp al 2477.506005 con la palabra ALTA y pasaráas a formar parte de nuestra base de datos. ¿Más fácil? Hacé click en el siguiente enlace https://wa.link/3b57du.
Las más leidas

Polémica por la ecuación del Municipio: el recorte de 400 empleados como equivalente a dos Teatros San MartÃn

Estafa millonaria a un jubilado de Acevedo: le sacaron un crédito por 18 millones a través de una videollamada

Paro por tiempo indeterminado en Pardo S.A. tras el avance de licencias forzadas y denuncias de vaciamiento

Polémica en el Concejo por la venta de camiones compactadores y cuestionamientos a una empresa contratista

Ricardo Mollo fue declarado Ciudadano Ilustre de Pergamino: "Es muy lindo volver a este lugar donde venÃa con mis viejos al cine"
También te puede interesar

Pergamino, la pieza que La Libertad Avanza necesita ordenar
La Segunda Sección Electoral puede convertirse en uno de los territorios más disputados de la Provincia de Buenos Aires el año próximo. La Libertad Avanza observa el norte bonaerense con expectativa, pero detrás de los números generales hay una realidad mucho más concreta: Pergamino es una de las piezas centrales de cualquier estrategia que

Cuando las familias financian el ajuste
La mora alcanzó una dimensión inédita: más de cinco millones de argentinos dejaron de pagar deudas con bancos y billeteras virtuales. Milei respondió que nadie les puso “un revólver en la cabeza” y que es un problema entre privados. Caputo y el presidente del BCRA coincidieron. Esa respuesta omite lo esencial. La mayoría no se

Pergamino y la mirada de los otros: vivir en una ciudad donde todos nos conocemos
Hay ciudades donde una persona puede perderse entre millones. Cambiar de barrio, de trabajo, de amistades, incluso de historia, y comenzar nuevamente. Pergamino no es una de ellas. Aquí la memoria tiene nombre y apellido. Las familias se conocen, las trayectorias se recuerdan, los vínculos atraviesan generaciones y muchas veces una persona no es solamente quien es hoy, sino
