Columna de opinión
La Argentina del Nuevo Siglo: Del Eclipse de la escasez a la encrucijada del destino económico
29 de Mayo de 2026 | Carlos Elizalde
Un panorama optimista, pero con una advertencia: la economía argentina parece encaminada a dejar atrás uno de sus miedos históricos —la escasez de divisas— gracias al despegue de sectores como hidrocarburos y minería, que hacia 2035 podrían aportar decenas de miles de millones de dólares en exportaciones. Ese salto estructural, sumado a una cosecha excepcional y a mejoras fiscales, transforma la lógica macroeconómica: el foco deja de estar en déficits bilaterales puntuales y vuelve al saldo agregado de la cuenta corriente, donde las cifras empiezan a mostrar alivio.
No es el final de los problemas. Las ganancias externas conviven con heterogeneidades profundas: regiones que se benefician por la producción primaria y la explotación energética, y áreas metropolitanas donde la industria sigue sintiendo la presión de costos en dólares. La inflación, aunque estaría en una senda descendente, se resiste a caer con rapidez y conserva efectos sociales palpables. Y si bien el tipo de cambio puede moverse sin arrastrar automáticamente una inflación desbocada —siempre que las autoridades consoliden credibilidad—, las tensiones externas y los ajustes de precios relativos siguen siendo factores de riesgo.
Aquí aparece la mayor fragilidad: la política. Los avances económicos pueden ser abortados si la sociedad opta por atajos populistas que ignoren la aritmética básica de la economía. La historia local registra demasiadas recaídas por promesas fáciles que, a la postre, terminan en episodios de volatilidad, pérdida de activos y retrocesos duraderos. Más aún: la dependencia de seguros externos —desde apoyos internacionales hasta líneas financieras— deja claro que hay que fortalecer reservas propias y construir mecanismos de protección menos vulnerables a coyunturas electorales externas.
El desafío, entonces, es aprovechar la ventana que se abre. Con dólares por entrar y una macro menos ruidosa, el país puede transformar expectativas en inversión productiva, bajar incertidumbres y focalizar a empresarios en bajar costos y ganar mercados, no en cubrirse de devaluaciones. Pero para eso se necesita una decisión colectiva: sostener políticas razonables, evitar atajos que siempre terminan mal y construir —ahora sí— una alternativa seria que compita en ideas y cifras, no en letanías demagógicas. Si se cumple esa condición, la oportunidad es histórica; si no, volveremos a tropezar con las mismas piedras de siempre.
Si todavía no recibís las notificaciones de PRIMERA PLANA, mandanos un Whatsapp al 2477.506005 con la palabra ALTA y pasaráas a formar parte de nuestra base de datos. ¿Más fácil? Hacé click en el siguiente enlace https://wa.link/3b57du.
Las más leidas

El adiós a Juan Carlos Iglesia

Un pergaminense en la cima: ganó un MartÃn Fierro por el mejor programa musical

Escándalo: cayó pergaminense jefe de la PolicÃa Vial Colón junto a otros ocho efectivos de JunÃn y Carabelas

Pergamino: un pueblo sin pretensiones que aún sueña con ser mejor

Autos de lujo, casa top en Pinamar y dólares: asà vivÃa Espert antes de su derrumbe polÃtico
También te puede interesar

Pergamino: un pueblo sin pretensiones que aún sueña con ser mejor
Pergamino no necesita épicas para ser contado; su grandeza ha sido siempre la cotidiana: campos que marcan el horizonte, comercios que abren temprano, plazas donde se cruzan generaciones. Pero esa sencillez —a veces tomada por modestia, otras por resignación— también ha sido la que lo dejó a la sombra de otras localidades de la provincia. ¿Tuvo

Defender el Hospital es defender a quiénes lo sostienen todos los dÃas
En los últimos días se ha instalado un clima de malestar alrededor del funcionamiento del sistema de salud, particularmente en nuestro hospital. Parte de ese descontento es real: los equipos médicos están exigidos al límite y el contexto económico nacional impacta de lleno en el sistema sanitario. Negarlo sería irresponsable. Pero también

La cultura y el poder
La cultura formatea las sociedades, establece los valores, los códigos, los mecanismos de convivencia y todas las formas de expresión de los distintos sectores y actores que se desarrollan en la sociedad, refleja que se considera aceptable, son acuerdos no escritos. Si se ataca la cultura se ataca el tejido que sostiene la sociedad. Hoy la cultura desde lo discursivo y con las
