• algo de nubes
    21 de Mayo de 2019
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Elina Rodríguez vive un sueño en la mejor liga del mundo

Elina Rodríguez vive un sueño en la mejor liga del mundo, de la cual salió campeona. El postre -en realidad, la cena- será el sábado por la final de la Champions. Su historia, con Olé.

Dos finales en apenas unos días, las más importantes a nivel clubes que una jugadora puede soñar desde que empieza en el minivóley. Ese cuento es el que está viviendo Elina Rodríguez, santafesina nacida en Carlos Pellegrini hace 22 años, campeona de la Liga de Italia y finalista de la Champions, torneo que definirá en Berlín en tres días. La punta-receptora del Conegliano volverá a ver del otro lado de la red a Yas Nizetich, una de las máximas referentes del vóley nacional, que irá por la revancha con el Novara. La historia de Eli cuenta que el primer partido grande de la Selección lo jugó en el 2014 cuando debió entrar por la lesionada Nizetich. esta vez la enfrentó y le ganó...

-¿Qué ves hoy y qué veías hace cinco años?

-Hace cinco años soñaba esto pero no me imaginaba que se iba a dar en la forma en que se dio. Sinceramente, soy una privilegiada. Esta oportunidad de jugar en Italia fue increíble. Fue un sueño... ¡Es un sueño! Yo tenía altas expectativas porque sabía adónde venía. Pero estar ahora acá, entrenarme con estas pibas, escucharlas, convivir... Sigue siendo un sueño.

-¿Cómo llegaste?

-Me lo ofreció Carolina Costagrande (NdeR: multicampeona en Italia, agente y también santafesina), me dijo que no le podía decir que no. Algunas atacantes se les habían caído y buscaron una punta más, el equipo estaba armadísimo, por así decirlo, pero les faltaba alguien de mi puesto.

-Por el nivel del equipo y el vóley italiano, ¿tenías alguna duda de si ibas a encajar?

-Al principio pensaba “voy a estar con estas bestias, las mejores del mundo”. Me ayudó que Caro confió en mí. Era una apuesta, y también la vengo haciendo desde Brasil, en el Volei Hinode. Mi objetivo es tratar de absorber todo, crecer. Pero uno, cuando está ahí, quiere jugar, ganarse su lugar. Soy consciente de las diferencias con las más grandes, que me llevan diez años. Pero si quiero aspirar a lo que son ellas, lo tengo que vivir.

-Llegaste para reforzar al equipo. ¿Creés que podés quedarte o al menos en esta liga, la más fuerte del mundo?

-Soñar es gratis. Y sé que el camino no es fácil. Pero a la vez este presente me motiva y me está mostrando que es el camino al que tengo que apuntar. Gracias a Dios siempre me crucé con gente buena, gente que me apoyó, que cuando me equivoqué me lo marcaron. Estoy súper contenta y agradecida por eso.

-¿Pasaste del San Lorenzo campeón a Brasil? ¿Te costó dar ese salto?

-En realidad, tengo ofertas desde los 17 años, pero siempre decía que no porque sentía que no estaba preparada. Ya en la última parte de San Lorenzo sentía que había cumplido un ciclo, y necesitaba nuevos horizontes. Tenía la duda de si Brasil me iba a quedar grande, pero después aprendí que, cuando uno espera a sentirse preparado, ya es tarde. Con Italia me pasó lo mismo. En realidad, la experiencia te va preparando.

-¿Con 22 años es difícil el desarraigo o te acostumbraste?

-Uno no se acostumbra a tantos cambios. Yo vivía en Buenos Aires y me fui a Brasil. Después volví a Pellegrini; de nuevo me fui, a Italia. Ahora vuelvo a Buenos Aires seis meses en un lugar diferente al anterior. En Brasil estuve siete meses, y cuando me estaba acostumbrando, adaptando a un lugar lindo y tranquilo, terminó el torneo. Después de la Champions quedo libre y no sé adónde voy a ir.

-¿Cómo hacen para motivarse de nuevo después del título?

-Es que la Champions es el objetivo principal, más que el scudetto. Ya hablamos de que el festejo pasó. Va a ser un partido muy duro, pero creo que tenemos ventajas por haber marcado nosotras el ritmo de la final.

-¿Como creés que podés trasladar esta experiencia a la Selección?

-Yo me acuerdo de que cuando arranqué con las chicas, no se conocía una referente en mi puesto. Hoy en día, Yas es una referente nata por lo que transmite. De centrales estaban Mimí Sosa, Lazcano. Yo me tenía que fijar más en Facu Conte, Guille García, Rodrigo Quiroga. Hoy en día, que nos animemos a irnos afuera está muy bueno para la Selección, vivir el nivel internacional le suma un montón al equipo. En Argentina yo pensaba que me entrenaba para el nivel internacional, y me equivoqué. Estos ocho meses que pasé en el alto rendimiento no se comparan con nada. Y no solo por lo deportivo, sino en la vida cotidiana. Eso no tiene precio.

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