• nubes dispersas
    24° 27 de Noviembre de 2020
acto-unnoba-2jpg

Una señal que debe intensificarse y hacerse extensiva a todos los sectores

Guillermo Memo García Por Guillermo Memo García | 6 de Noviembre de 2020

La foto de ayer del auditorio “Atahualpa Yupanqui” de la UNNOBA se debe ampliar a la máxima dimensión, con la mejor fidelidad y colgar en el muro más importante de la ciudad. Porque es la imagen que responde a la necesidad del presente.                                                                          

Ver un poco más allá de esa postal es descifrar el mensaje sin esfuerzo, que el consenso es posible cuando la causa es sublime.                                                                                      

La presencia de todo el arco político local -porque la UNNOBA es una hija de la política- y la representación de los sectores más neurálgicos de la comunidad, es la foto que provoca ilusión en un momento que pide a gritos desaforados asumir con madurez y sagacidad la responsabilidad inaplazable de ayudar a construir un nuevo consenso. Ese acuerdo producido por consentimiento entre todos los sectores de la sociedad, que permita enfrentar los desafíos y recomponer el tejido social.                                                                                          

Las universidades tienen la doble responsabilidad de responder a las provocaciones del presente y ayudar a construir un mejor futuro, lo que no es una tarea fácil, menos en una coyuntura de pandemia y en medio de una de las peores crisis de la historia reciente. Pero la educación y el conocimiento es una de las salidas para superar las brechas sociales, la polarización política y la desconfianza generalizada.                                                                       

La UNNOBA se esfuerza por apoyar la atención de la pandemia, transformar sus modelos educativos y aportar ideas, acciones y conocimiento. Contribuye con el entrenamiento de estudiantes de Enfermería para el seguimiento de casos domiciliarios y el Centro de Bioinvestigaciones (CeBio), es apoyo a la actividad que se realiza en el Instituto “Maiztegui”. Otro aporte es la producción de elementos para el personal de Salud e inclusive puso a disposición edificios de la Universidad para el caso de derivaciones a personas que no pueden volver a sus casas por las condiciones medioambientales.                                                                 

La UNNOBA, que sigue profundizando el vínculo con la comunidad pergaminense y tiene un potencial extraordinario, genera entusiasmo y confianza en el desafío que emerge de la combinación de los problemas históricos de inseguridad, impunidad, pobreza, desigualdad y exclusión, rezagos que se exacerbaron con la crisis derivada de la pandemia.                                                 

Su rector Guillermo Tamarit, una figura que marcará parte de la historia grande de la ciudad, destacó ayer que “ésta de hoy no es la democracia que soñamos en 1983 cuando la recuperamos” pero “hemos consolidado un camino que hay que fortalecer y es construyendo más educación cómo vamos a saldar todas las cuestiones que tiene que tener la democracia para ser lo más parecida posible a la que imaginamos alguna vez”. No quedan dudas que así es. Porque el primer paso es reconocer la realidad. En estos 37 años de democracia, la dirigencia argentina, sea política, intelectual, empresarial, sindical, profesional y social, no alcanzó un consenso sobre cuáles eran los problemas más relevantes que aquejan a todos. Tampoco logró acuerdos mínimos sobre temas económicos centrales, estrategias de desarrollo o sobre el rol del Estado.                                                                                             

Para desarrollarse de manera sustentable se necesita de la iniciativa y el consenso de la dirigencia, en especial de la clase política, que es la encargada de dictar las leyes y administrar el Estado. Esto requiere de un gran acuerdo entre partidos políticos y sectores sociales de forma tal que garantice la estabilidad de las reglas de juego, reduzca la conflictividad y evite los bruscos y cíclicos cambios de las políticas públicas.                                                                          

Por eso, la foto del acto de ayer, que tal vez fue más importante que el anuncio en sí -y se trata de una inversión de unos 200 millones de pesos- es un gran ejemplo. Es la convocatoria que se necesita, con todos los actores juntos, en un solo lugar. Es la señal que debería intensificarse y hacerse extensiva a todos los sectores.                                                 

Es necesario alcanzar acuerdos básicos sobre los grandes temas porque sólo eso permitirá construir un país, una Provincia, una ciudad, que pueda crecer sostenidamente, donde todos tengan igualdad de oportunidades y se puedan mejorar la calidad de vida.                                                        

Es el tiempo de la compasión, de conectarnos mejor con las comunidades, de la sostenibilidad, de la generación de oportunidades para todos y también del pensamiento crítico y constructivo a la vez. Y el que así no lo entienda o no éste dispuesto a participar activamente y con responsabilidad del consenso, no está atentando contra el país, contra la Provincia, contra Pergamino o contra su grupo sino contra sí mismo.

 

 

Si todavía no recibís las noticias de PRIMERA PLANA en tu celular, hacé click en el siguiente enlace https://bit.ly/2XQOP1I y pasarás a formar parte de nuestra base de datos para estar informado con todo lo que pasa en la ciudad y la región.