• lluvia ligera
    11° 18 de Agosto de 2018
islandia-en-la-sangrejpg

El futbolista que juega en la selección vikinga, como su bisabuelo, su abuelo y sus padres

Apenas cinco partidos en su selección tiene el delantero de PSV: le hizo tres goles a Indonesia, en un partido no oficial

Es común ver, en el fútbol argentino, familias vinculadas al fútbol. Padres, hijos, hermanos, parientes que compartieron equipo, que defendieron distintos colores o que compartieron el privilegio de llegar a la selección. Lo que sin dudas nadie pudo igualar es lo que sucederá con Islandia en este Mundial 2018. Hay uno que nació con el mandato de defender los colores de su país. Así lo marca la tradición. Es la cuarta generación de una familia de futbolistas: bisabuelo, abuelo, padre y madre. Todos jugadores profesionales. Lleva el fútbol en la sangre.

Es la historia de Albert Gudmundsson , considerado, como muchos, la gran promesa que tiene el fútbol de su país. "Cuando estudiaba en el colegio pensé hacer otros deportes. Me gusta el tenis o el golf. Pero siempre fue el fútbol. Mi familia es del fútbol. Mi mamá, mi papá, mi abuelo, mi bisabuelo. no había otro camino para mí", relata el joven futbolista, quien un día antes de debutar con la Argentina en este Mundial estará cumpliendo 21 años. Es el más chico del plantel y en Rusia está dando sus primeros pasos con el seleccionado.

Una sonrisa se dibuja en su rostro cuando tiene que hablar de su familia. Su expresión cambia cuando las respuestas son sobre lo que puede suceder en el campo de juego. Dice disfrutar el día a día, busca aprovechar cada momento que tiene en la previa de esta Copa del Mundo. Y sueña. Nada ni nadie se lo impide. Sus genes están cargados de fútbol. Su nombre tiene peso propio. No se lo pusieron al azar. Tampoco fue simplemente el gusto de los padres: se llama igual que su bisabuelo, el abuelo de su madre, alguien a quien nunca llegó a conocer. Es que falleció en 1994, tres años antes de él naciera. Aquel Albert Gudmundsson, quien murió a los 70 años, realmente hizo historia en su país: fue el primer futbolista islandés profesional. Jugó buena parte de su carrera en Francia, pero también estuvo en Milan y tuvo un paso fugaz por Arsenal. Marcó dos goles con la selección. Pero si como eso no bastara, se presentó como candidato en las elecciones de su país en 1980 y perdió. Hoy tiene una estatua en la puerta del estadio Laugardalsvöllur de Reikiavik.

Trazando un árbol genealógico, siempre por el lado de la madre, su abuelo, Igni Björn Albertsson, también fue un futbolista para el recuerdo en Islandia. Fue goleador histórico del fútbol de su país hasta que perdió la marca en 2012. Había convertido 126 tantos.

Los padres de Gudmundsson, como no podía ser de otra manera, también fueron futbolistas. Su madre, Helga Ingadóttir Kristbjörg, fue delantera y hasta llegó a la selección. Su padre, Gudmundur Benediktsson, jugó en su país y convirtió dos tantos en la selección. Hoy comenta fútbol por televisión y se hizo famoso con un viral relato en la histórica Eurocopa 2016.

- Creo que tenía 3 o 4 años. Mi papá se iba a entrenar y yo lo acompañaba. Iba con una pelota, se la pasaba y él la devolvía. Nos divertíamos. Es lo que siempre me gustó hacer, siempre estuvo en mi cabeza jugar.

-¿Charlas con tus padres de fútbol o preferís no hacerlo?

- Básicamente de lo único que hablamos es de fútbol. Mi papá es mi mentor en este deporte. El conoce muy bien el juego y yo respeto sus opiniones. Aunque no siempre estamos de acuerdo. pero él me quiere hacer mejor, yo lo entiendo a eso.

-¿En qué cosas no están de acuerdo?

- A veces en cómo juego (risas).. Otra veces en cosas que pasan en la cancha. Tenemos dos visiones distintas, quizás por su edad, por haber jugado en otro momento...

- ¿Es duro con vos cuando jugás mal?

- Y, me lo dice. Son consejos para crecer, para ser mejor. Él sabe muy bien cómo juego y qué puedo dar. Me exige por ese lado.

La relación de Gudmundsson con la selección empezó en las juveniles. Fue creciendo paso a paso hasta llegar a ser el capitán de la Sub 21. Pero apenas tiene cinco partidos con la selección mayor, donde marcó tres goles. Todos los hizo en un amistoso no oficial que Islandia jugó ante Indonesia en enero. Vive el sueño que cualquier futbolista de su país hubiese deseado: el Mundial. Peleó hasta último momento un lugar en la lista y hoy disfruta sus días en Rusia. Agradece el cariño de los hinchas y goza del calor de Gelendzhik, 30 grados fijos en el termómetro que no ceden hasta entrada la tarde. "Va a ser muy grande para el equipo y para la nación. Pero tenemos que tener los pies en la tierra, estar concentrados con lo que sucede dentro de la cancha", cuenta.

Después de ser la sensación de la última Euro, sueña, por qué no, en dar el gran golpe del Mundial ante la Argentina, el sábado próximo en Moscú. "Tienen un plantel con varios de los mejores jugadores del mundo. pero tenemos que pensar en nosotros y tratar de hacer bien todo lo que nos propongamos", señala.

-¿Pensás que Islandia le puede ganar a la Argentina en el debut?

-Sí lo pienso. Creemos en nosotros. No tenemos dudas. Tuvimos un buen resultado en la Eurocopa, así que nada es imposible.