• nubes rotas
    12 de Julio de 2020
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¿Quién es la mujer trans pergaminense que recibió su DNI rectificado de manos del presidente Alberto Fernández?

Es Isha Escribano, médica, música y periodista, quien desde ayer tiene su nuevo documento, que respeta su identidad de género autopercibida, tal como figura en su partida de nacimiento reparada a pedido de ella

El presidente de la Nación, Alberto Fernández entregó ayer al mediodía de manera formal su nuevo DNI a la médica, música y periodista pergaminense, Isha Escribano, en el acto donde también participaron la ministra de Mujeres, Género y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta y el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, en el salón Pueblos Originarios, de la Casa de Gobierno, ante una audiencia integrada por activistas y referentes de organizaciones de la diversidad sexual.

El documento de Isha Escribano, de 50 años y que respeta su identidad de género autopercibida, tal como figura en su partida de nacimiento modificada a su pedido, fue el número 9 mil entregado desde que se sancionó la Ley de Identidad de género, en 2012.

“Este es un documento que me permite llevar una sonrisa en el rostro, y todos los seres humanos tenemos el derecho de sonreír”, señaló la mujer de Pergamino minutos después de recibir el sobre que contenía el DNI.

En enero del año pasado, la mujer nacida en nuestra ciudad, decidió “aceptarse y amarse” como es y comenzar su proceso de transición, afrontando la mirada de ese entorno de tantas ocupaciones con mucha exposición.

Isha contó sus batallas contra la vergüenza y la culpa, la gente que no la entiende, la que la apoya, la falta de una educación más inclusiva y sus logros profesionales.

“Siento que la vida me está validando y reivindicando de la manera más grandilocuente, pero no desde lo egoico, sino desde el amor. Y lo digo por fuera de partidos y banderas políticas. Que esté el Presidente, dos ministros y un montón de gente de prensa es realmente una validación como ciudadana, como ser humano que puede existir siendo quien es en forma legal, con sus documentos”, arrancó Isha Escribano, en diálogo con Pablo Gallardo, de Infobae, en relación al acto.

“Esto trasciende mi felicidad, mi historia y mi persona. Atrás viene otra gente a la que le estamos dejando un lugar en el que, pido al cielo, nadie tenga que atravesar lo que atravesé yo. Me pone feliz porque mi país está reivindicando una condición que es natural, no es una enfermedad, y le está dando un lugar en la sociedad. Es decir ‘vos tenés tanto derecho a existir como cualquiera’. Eso es inmenso”, continuó.

Su alegría es directamente proporcional a una historia cargada de lucha. Pero Isha siempre mira hacia adelante y por eso reflexiona sobre todo lo que aún falta concientizar: “Hay que seguir peleando por la inclusión y la diversidad en todo sentido, en darles más lugar a las mujeres transgénero, hombres transgénero y a la gente que se considera no binaria en lo laboral, desde las leyes y de la política. Se necesita mucha educación. Hay gente que no tiene ni idea de qué se trata todo esto y cree que es un capricho, que ‘ahora se le ocurrió ser’ o ‘ahora se le ocurrió vestirse de’”.

La mujer dijo que “hay muchas verdades por coerción. A todos se nos dijo que si tenés pene sos un varón y tu género es masculino. No es así: el sexo es biológico y el género tiene que ver con cómo la persona se percibe. Hay que entender que tenemos derecho a existir siendo como somos. Todos somos un alma. No somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual, sino que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Y mi alma se quiere expresar de esta manera”.

Y profundizó: “Hay que entender que estamos en una sociedad hétero-patriarcal. Lo peor que le puede pasar a un padre todavía es tener un hijo puto. Imaginate un hijo o una hija trans. Pero esa persona es normal y lo que vale acá no es la identidad de género o sexual, sino lo que contribuye esa persona con la sociedad. A mí me sorprende que la gente se sorprenda porque soy transgénero y que mi mera existencia genere una provocación”.

Mucho antes de la invitación para asistir a la Casa Rosada y de su labor como activista trans, Isha fue hilvanando una serie de oficios y profesiones que, como si hubiera vivido varias vidas en una, fue derivando en una historia de película. Y a la vez bien real.

“Todo fue sucediendo. Obviamente que uno hace mucho, pero siento que en cada uno de esos momentos no tenía otra opción. A los 18 años te preguntan qué querés hacer de tu vida y no tenés ni idea. Yo entré en Medicina y, sacando conjeturas, inconscientemente tal vez quería ser aceptada y valorada en el contexto en el que me crié. Después sentí que tenía una sensibilidad especial para sanar los dolores del alma y entonces me di cuenta de que sólo me querían transformar en una máquina expendedora de medicamentos. Creo que el espíritu humano es mucho más poderoso que cualquier droga, entonces dejé y empecé a ganarme la vida como periodista”, confió sobre su primer volantazo profesional, aunque dentro de esa rama siguió dedicándose a la psicoterapia y a la medicina ayurveda.

Como una señal del destino, su nuevo oficio le regaló otra arista para su vida. “Arranqué escribiendo sobre salud y cuando me quise dar cuenta estaba entrevistando a Mario Vargas Llosa, Ted Turner, César Pelli, Deepak Chopra…En ese camino, en 2001 entrevisté a Sri Sri Ravi Shankar. A partir de ahí, tomé un curso de meditación, me hice vegana y dejé de tomar alcohol. Hace 20 años que hago meditación, yoga y respiro. Me aferré a eso para salvar mi mente”, añadió quien terminó fundando El Arte de Vivir en Argentina y publicando más de 400 artículos de opinión, crónicas de viajes y ensayos para reconocidos medios del país y del mundo.

“En ese contexto empecé a cantar mantras y mi gurú me dijo ‘sería hermoso que grabes discos’”, admitió Isha en otro tramo de la nota brindada a Infobae.

El 3 de enero del año pasado comenzó su transición. “Venía de 15 o 20 años de exposición, en cuanto a conciertos y talleres. Todo el tiempo frente a gente… Pero no hay nada que aceptar, soy así y no estoy haciéndole daño a nadie. A mucha gente le ha costado muchísimo, desde usar los pronombres o llamarme por mi nuevo nombre, hasta gente que no me quiso ver más. Hay personas que no tienen herramientas, porque les rompés literalmente la cabeza. Y también hay gente que ha sido súper amorosa, que me ha cuidado y me ha acompañado”, sostuvo, a la vez que manifestó su agradecimiento “por todas las mujeres transgénero que abrieron el camino” para que hoy exista una Ley de Identidad de Género y el tema esté “en boga en la sociedad”.

“Un hombre que vino a pintar a mi casa y que me conocía de antes no sabía nada. Cuando le conté me dijo ‘yo no entiendo mucho, soy del monte, de Santiago del Estero, pero te quiero como sos’ y para él fui Isha sin problemas”, ilustró, con el deseo de que la postura de ese pintor se multiplique.

“Hay una frase que dice ‘de chica tuve que interrumpir mi educación para ir a la escuela’. Hay que educar e informar. La expectativa de vida de la mujer transgénero en América Latina es de 35 años, contra 70-75 de la mujer cis -su identidad de género coincide con su fenotipo sexual-. Es una locura”, insistió.

Isha Escribano es en la actualidad conferencista y realiza workshops para lograr un ambiente de trabajo más inclusivo y más diverso en las empresas. “Es que no solamente las personas trans no están conformes con su género, sino que la mayoría de las personas no lo están porque es tan rígido lo que se espera de los géneros en el sentido binario: cómo es ser varón, cómo es ser mujer o cómo te encorsetan desde el momento en que se prende la luz rosa o celeste en el hospital cuando nacés”, argumentó.

“En el momento en que vos naciste ya te estaban diciendo de qué cuadro vas a ser, es decir que ya te tenía que gustar el fútbol, que no vas a poder llorar y que con tus amigos no vas a hablar necesariamente de lo que sentís porque sos un mariconcito o un sensible. Y sensible es sinónimo de no ser un macho alfa, entonces está en juego tu masculinidad, tus sentimientos y tu sentido de pertenencia con una manada. Por eso la mayoría de la gente vive actuando cómo se viste, cómo piensa, lo que dice, lo que hace, en pos de pertenecer a ese género que le dijeron que tiene que ser”, continuó sobre el contenido de los talleres.

Por otra parte, acaba de acordar con editorial Planeta, que le propuso escribir su propia biografía: “La idea es que salga a fines de noviembre. Yo nunca pensé que iba a hacer mi transición. Desde los 3 años empecé a vestirme de mujer y a los 5 ya sentía vergüenza, miedo y una culpa terrible. Pensaba que lo máximo que podría hacer algún día era escribir mi historia, para compartir lo que viví durante décadas en total soledad, y que eventualmente les sirviera a otras personas. Ahora me están llamando para escribir el libro siendo quien soy. No puede ser más hermoso”, reveló.

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